Ya lo decía Machado:
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.
No es tan importante a donde se va, si no el como y el para que. Siempre me ha gustado viajar por mi cuenta, de forma independiente, sin que nadie nos programe nada. Así se consigue la mayor libertad, te comprometes mas, coges mejor la esencia de la tierra que visitas.
Esta vez fue marruecos, con un amigo. El país no me es desconocido, ya lo he visitado varias veces, siempre me ha dado grandes alegrías, no defrauda. Esta vez, también ha sido así.
Hemos aprovechado el invierno y tres semanas libres para descubrir la parte que se denomina el Gran Sur. Las arenas eternas del Sahara, Las rojizas montañas del Anti Atlas, las costas peladas barridas por el viento del Atlántico, los colores y la alegría de los pueblos, ese dulce sol de invierno.. Al final una ruta circular de más de mil kilómetros..
Esta vez, he intentado captar la esencia del viaje en un vídeo. Condensar esas tres semanas en 5 minutos se me ha hecho verdaderamente difícil, se han quedado muchas cosas fuera, muchos matices.
Pero aquí esta mi torpe intento, pequeño homenaje a esta tierra, a esa cultura tan alejada de la nuestra, a toda esa gente que nos acoge tan bien, al propio viaje, a ese tiempo elástico y flexible que es la de una escapada bien aprovechada.
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