La boda de Ainara y Rubén fue allá por mayo, y después de las vacaciones llegó el día de hacer la esperada y deseada sesión por parte de los novios y por parte nuestra también ¡Cómo no! Elegimos la hora exacta del atardecer y nos fuimos a la playa de Itzurun en Zumaia, sí sí, allí donde se encuentra el mundialmente famoso Flysch (esa rara formación de piedras). La espera tuvo su premio, porque la luz ayudó (y mucho).

Las sesiones post boda son perfectas para tomarse las cosas con un poco de calma, elegir el día, la hora y el lugar, de modo que las estrellas se alineen para un resultado espectacular. Gracias a Ainara, Rubén y Ekhi por deleitarnos con este gran acontecimiento.

Ander.